El transporte seguro de mercancías por carretera

Hablar del transporte de mercancías por carretera es hacerlo de uno de los medios más importantes de Europa, siendo un engranaje fundamental que ayuda a servir de impulso para economías enteras desde que amanece hasta bien entrada la noche. Solo tenemos que imaginarnos las autopistas de nuestro país que en algunos casos están repletas de mercancía y que van rumbo a supermercados franceses, alemanes o belgas, por ejemplo.

¿Cómo es en la Unión Europea?

En la U.E. se puede decir que este tipo de transporte es el que llega a acaparar buena parte del tráfico de mercancías, ya que conecta puertos importantes como Barcelona, Bilbao o Algeciras, todos ellos con una serie de destinos que pueden acabar en las zonas más remotas del viejo continente. Si hablamos de fuera de la Unión Europea, lo cierto es que se llega a extender hacia Marruecos, atravesando el estrecho, Turquía por los Balcanes o hasta el África subsahariana, en donde las mercancías de nuestro país encuentran una serie de mercados emergentes.

Este flujo incesante se puede decir que tiene también riesgos, especialmente cuando se confía en transportistas piratas o empresas que no son de confianza, puesto que puede que no den el servicio que uno necesita. Se puede producir, por ejemplo, que no se aseguren las cargas bien por inexpertos y que la mercancía se desprenda en las curvas. Existe una necesidad de que el transporte se haga de forma segura; no hablamos de caprichos normativos ni de cargas burocráticas; hablamos de preservar también el medio ambiente y de ayudar a la estabilidad económica.

Vivimos en un mundo en el que hay una gran fragilidad global, la cual se expone a las constantes tensiones a nivel geopolítico que se producen y a los cada vez más habituales cambios climáticos, lo que hace que se hayan elevado los estándares en materia de seguridad, que han hecho que se haya convertido en una prioridad que no se puede eludir.

España tiene una red viaria de medio millón de kilómetros cuadrados y tiene un rol importante como puente entre Europa y el sur del mundo, de tal forma que es un sitio que evidencia claramente los retos y demás oportunidades de este sector tan vital.

¿Qué hace la logística por carretera?

Lo que hace es mover no solamente productos, como nos recuerdan desde Cargolink que lleva años siendo referente del sector; también se encarga de fomentar el comercio, sustentar trabajos y mantener la vida del mundo en estos tiempos que vivimos. En este sentido, queremos volver a recordar que si se produce un fallo a la hora de sujetar la carga, ello puede terminar desencadenando una serie de consecuencias devastadoras, desde accidentes múltiples en autovías saturadas, contaminación en los acuíferos o pérdidas millonarias debido a interrupciones en las cadenas de suministro.

En la UE el tráfico de mercancías es fundamental, lo que hace que gobiernos y empresas busquen constantemente la armonía de las prácticas para que todo vaya correctamente y siga siendo ese impulso y enlace positivo de la economía. Fuera de Europa y de la UE en particular, el que haya distintas normas y regulaciones, lo cierto es que todo esto hace que se transformen algunas rutas en campos de minas, en los que el que haya exceso de peso o una lona defectuosa puede acabar colapsando todas las infraestructuras.

En este análisis se va a desentrañar una serie de riesgos en cuanto a las estructuras, marco legal vigente, estrategias preventivas e innovaciones emergentes, en los que quede claro que un transporte seguro, va a ser más que nunca el pegamento que mantendrá unido el comercio en todo el mundo.

Los riesgos de las estructuras

El comienzo se produce en el muelle de carga, que es donde se va a decidir la estabilidad futura del camión. La distribución desigual del peso hace que se desplace el centro de gravedad, de tal forma que el tráiler va a oscilar como si fuese un péndulo en las primeras curvas. Existen palés que pueden estar apilados precariamente, como ocurre con los envases de vidrio o los de fruta fresca, que pueden deslizarse con la menor frenada, de tal forma que proyecten escombros a cientos de metros. En las autovías de Europa de elevada velocidad, ello puede provocar el bloqueo de carriles, de tal forma que se genera una serie de ondas de choque que pueden afectar a los turismos que estén desprevenidos, lo que puede multiplicar el caos.

Otro talón de Aquiles son los materiales de sujeción. Hay cintas realizadas en material textil que, por el sol de verano, pierden mucha resistencia, lo que puede provocar algún que otro desastre.  Pensemos también que unas lonas raídas no van a resistir los vientos laterales en los pasos por la alta montaña. En el caso de la carga perecedera, el que tenga una refrigeración que no sea la mejor puede acelerar la descomposición, lo que puede generar mermas húmedas, que pueden resbalar y agravar las inestabilidades. Si además de todo tenemos mercancías peligrosas, se añade un dramatismo especial, puesto que un barril de alguna sustancia puede terminar por gotear y corroer el chasis, a la vez que un contenedor de gases inflamables puede vibrar hasta que se produzca una ignición espontánea.

¿Qué ocurre fuera de la UE?

Aquí los problemas aumentan. En las rutas que van hacia el Magreb, lo que ocurre es que el polvo del desierto puede acabar filtrándose hacia los compartimentos, de tal forma que se aflojen las fijaciones.

En algunos lugares puede aparecer el robo organizado, ya que hay zonas de descanso en las que hay grupos que se encargan de atacar a los remolques que llevan productos o mercancías de gran valor, como los de tecnología o farmacéuticos, de tal forma que dejen los vehículos desestabilizados y sus cargas dispersadas.

Todo esto se ve completado con los factores ambientales, por lo que las lluvias torrenciales hacen que el asfalto pase a ser muchas veces hielo negro en muchas zonas. De igual forma, las heladas invernales lo que hacen es contraer los metales de amarre.

Se produce una gran fatiga acumulada en las flotas antiguas, que lo que hacen es acelerar los fallos, en los que aparecen suspensiones colapsadas y frenos ineficaces. El que haya un enfoque miope a nivel de costes operativos, lo que hace es ignorar que un accidente puede costar mucho dinero en cuanto a indemnizaciones, limpiezas y tiempo no productivo.

¿Qué futuro depara al transporte de mercancías por carretera?

Este tipo de transporte, como has podido ver, es un gran pilar para la movilidad de la mercancía en todo el planeta. El caso es que vivimos en un mundo que no es estático y que evoluciona de manera constante, donde lo impulsa la tecnología y la búsqueda de soluciones de mayor sostenibilidad.

La evolución

Este tipo de vehículos, que antes se les consideraba como propios de la ciencia ficción, ahora están próximos a ser una realidad habitual en las carreteras. Hay empresas automotrices que tienen liderazgo en el sector automotriz y tecnológico que invierten grandes sumas en el desarrollo para que se puedan conducir sin necesidad de intervención por parte de los seres humanos.

Ventajas de los vehículos autónomos

Hablamos de una tipología que nos promete beneficios, como por ejemplo una seguridad mayor en las vías porque hay una incidencia menor en cuanto a errores humanos, más eficiencia en el tráfico y una accesibilidad mayor para las personas que tienen movilidad reducida.

La regulación y sus desafíos

El que no se adopte este tipo de vehículos de forma general todavía lo que hace es enfrentar una serie de desafíos de lo más importantes, tales como la regulación y confiabilidad en todo tipo de condiciones a nivel climático. La responsabilidad y seguridad continúan siendo una cuestión crítica según se avanza hacia el futuro de la automoción autónoma.

¿Cuál es el papel que tiene y tendrá la electrificación en el transporte?

Sin duda alguna, esta energía en los vehículos de transporte ha ido tomando un impulso enorme, puesto que vemos cada vez más coches eléctricos en todo el planeta. Lo positivo es que con ella se reducen en buena medida las emisiones de carbono y la dependencia de los recursos no renovables.

Ventajas de los vehículos eléctricos

Las más importantes son la de una contaminación menor del aire, costos operativos más reducidos y un impacto ambiental más bajo si se compara con los de combustión interna.

Desafíos de las infraestructuras

A pesar de las ventajas que tiene el hecho de adoptar masivamente vehículos eléctricos, todavía hay una serie de desafíos que están relacionados con la infraestructura de la carga. Para ello se precisa una importante expansión de la red de estaciones de carga que respaldará la demanda creciente de camiones electrificados.

Aunque no tenemos una bola de cristal para saber el futuro, lo cierto es que parece que las cosas van a evolucionar de esta manera y el sector va a tener que prepararse para los muchos cambios que puede haber el día de mañana.

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