Cirugía oral: técnicas y procedimiento

Visitar al dentista se ha convertido en adentrarse en todo un mundo de posibilidades. Aparte de que el miedo a estos profesionales va desapareciendo, las opciones que ofrecen en sus tratamientos son cada vez más adaptadas a cada tipo de paciente. Lejos quedan tener que sacarse una muela porque se ha partido o picado; ahora se hacen reconstrucciones o se colocan fundas a prácticamente todos los pacientes. Si bien es cierto que algunos tratamientos no son asequibles para todos los bolsillos, cabe señalar que las facilidades que ofrecen a sus pacientes son bastante interesantes.

Una de las especialidades de la odontología más actuales y necesarias para tratar afecciones bucales es la cirugía oral, que cuenta con múltiples técnicas para el tratamiento de las afecciones bucales mediante procedimientos quirúrgicos que abarcan desde la extracción de dientes hasta la colocación de los implantes. Su objetivo principal es el restablecimiento de la salud bucal, la mejora de la función masticatoria y, en muchos de los casos, las correcciones de los problemas estéticos que afectan a la sonrisa y, en consecuencia, la autoestima del paciente.

En la actualidad, la cirugía oral va más allá de realizar una simple extracción de dientes y sus beneficios afectan a la salud general del paciente, puesto que una boca sana contribuye a tener una mejor calidad de vida.

Dentro de las cirugías que se realizan en este campo, la cirugía oral completa es el tratamiento integral que incluye múltiples intervenciones dentro de una misma intervención, abordando los diferentes problemas dentales y orales que pueden afectar al mismo tiempo a la funcionalidad, la estética y la salud del paciente. Este tipo de cirugía tiene la finalidad de proporcionar al paciente una rehabilitación completa de la cavidad oral, haciendo posible que el paciente recupere su capacidad masticatoria, el habla y la sonrisa.

Técnicas utilizadas en cirugía oral

Como decimos, la cirugía oral abarca numerosos procedimientos que van desde la extracción simple hasta la más compleja reconstrucción maxilofacial. Cada intervención tiene un objetivo y se adapta a cada paciente, algo que hemos comprobado en Medinter, donde su método de tratamiento se basa en el concepto de la odontología integrada, es decir, con una visión global de todo el sistema estomatognático como un conjunto.

La extracción de dientes es la eliminación quirúrgica de un diente que puede llevarse a cabo de dos maneras: extracción simple y extracción quirúrgica. La primera de ellas se hace en dientes visibles en la boca y tiene raíces rectas y se lleva a cabo con fórceps para extraer el diente. Las extracciones quirúrgicas se llevan a cabo en los dientes impactados que no han erupcionado por completo, tienen raíces curvas o se encuentran dañados por una caries severa. Necesitan una incisión en la encía y, en ocasiones, la sección del diente en partes más pequeñas que faciliten su extracción.

Otra cirugía oral es la de los implantes dentales. Un implante dental es una raíz artificial que se coloca en el hueso maxilar o mandibular para reemplazar una pieza que se ha perdido. Sobre este implante se coloca una corona dental que restaura el aspecto y la función de la pieza perdida. Para este tipo de cirugía se considera el reemplazo de uno o varios dientes, la mejora de la estética de la sonrisa, la restauración de la función masticatoria, la prevención de la pérdida ósea y la obtención de mayor comodidad y durabilidad que con otras prótesis dentales.

Con la cirugía ortognática se realiza una cirugía maxilofacial que corrige la desproporción existente entre las mandíbulas superior e inferior. Se recurre a ella para el tratamiento de la mordida abierta, la mordida cruzada, el prognatismo y la retrognatia. El proceso de esta cirugía implica una planificación, con estudios detallados de la boca y las estructuras faciales, la cirugía con incisiones dentro de la boca para mover los huesos y la recuperación, que puede llevar semanas y requiere el uso de aparatos ortopédicos.

Cuando se padecen enfermedades como la gingivitis o la periodontitis, se recurre a la cirugía de las encías o periodontal. En este tipo de cirugías se utilizan técnicas como el injerto de encías, con tejido de otra parte de la boca o un material sintético para cubrir una raíz expuesta y prevenir la recesión gingival; o la reducción de las bolsas periodontales con la eliminación del tejido infectado y la suavización del hueso, creando una superficie limpia y fácil de mantener.

Por último, tenemos las cirugías destinadas al injerto óseo, a las cuales se recurre para aumentar la cantidad de hueso en el maxilar o la mandíbula. El hueso se coloca en el área en la que es necesario y se fija con tornillos o membranas, integrándose con el hueso existente. Son cirugías necesarias cuando existe pérdida de hueso a consecuencia de la enfermedad periodontal o de la extracción dental o como preparación para colocar los implantes dentales.

Una cirugía oral completa

Este tratamiento integral abarca múltiples intervenciones en una misma sesión de cirugía, para abordar diferentes problemas dentales y orales que pueden afectar la funcionalidad, la estética y la salud del paciente, como ya hemos comentado. Este tipo de cirugía tiene la finalidad de proporcionar al paciente que se someta a ella la rehabilitación completa de la cavidad oral mediante la realización de varios procedimientos de forma simultánea, entre los que se pueden incluir:

  • Extracciones dentales complejas como la remoción de dientes dañados o con infección.
  • Colocación de implantes dentales que se insertan en el hueso maxilar o mandibular para reemplazar piezas perdidas.
  • Regeneración ósea guiada con injertos óseos o técnicas de regeneración ósea para restaurar la estructura que se necesita para sostener los implantes.
  • Elevación del seno maxilar en los pacientes con poco hueso en la parte posterior del maxilar superior.
  • Injerto de tejido blando en el caso de que las encías hayan sufrido retracción o daño para mejorar el soporte de los implantes y la estética de las encías.

Este tipo de cirugía integral en la cavidad oral está indicado en aquellos pacientes que presentan varios problemas bucales y requieren una solución integral mediante la cual abordar los diferentes aspectos de la salud dental dentro de una misma y única intervención. Los casos más comunes en los que resulta aconsejable recurrir a este tipo de cirugía tan completa son:

  • La pérdida total o parcial de dientes en aquellos pacientes que han perdido varias piezas a consecuencia de una enfermedad periodontal avanzada, traumatismos o caries y necesitan restaurar la funcionalidad masticatoria y la estética.
  • Deterioro óseo severo: cuando la pérdida de los dientes se asocia a una reabsorción ósea significativa que hace que la colocación de implantes sea más complicada o imposible si no se recurre a las técnicas más avanzadas.
  • Falta de estabilidad en las prótesis removibles. Son muchos los pacientes con dentaduras postizas convencionales que sufren problemas de estabilidad, por lo que una cirugía completa con implantes se convierte en la solución fija y estable.
  • Necesidad de una rehabilitación funcional y estética inmediata en aquellos pacientes que quieren recuperar su sonrisa y la capacidad de masticar en un periodo de tiempo pequeño. Esta cirugía completa proporciona la solución inmediata con la colocación de una prótesis provisional en el mismo día que se lleva a cabo la intervención.
  • Casos complejos que no se solucionan con los tratamientos convencionales.

Este tratamiento integral se realiza con base en un plan detallado y personalizado para cada paciente. Los pasos básicos a seguir en una cirugía oral completa son los que siguen a continuación:

  • Evaluación exhaustiva antes de la cirugía: radiografías, tomografías computarizadas y modelos 3D de la boca del paciente. Es una etapa crucial para determinar el hueso disponible, la posición de los dientes y la salud general de la boca.
  • Planificación digital que permite diseñar la posición exacta de los implantes y otros procedimientos antes de llevar a cabo la intervención.
  • Preparación del paciente el día de la cirugía, con anestesia local o sedación consciente si es necesario para asegurar un procedimiento lo más cómodo posible.
  • Extracciones dentales, si el paciente tiene dientes comprometidos o que no pueden ser rehabilitados.
  • Regeneración ósea e injertos, en el caso de que no exista suficiente cantidad de hueso para soportar los implantes dentales.
  • Colocación de los implantes dentales una vez que la zona ha sido preparada.
  • Prótesis provisionales. Una de las ventajas de esta cirugía es la colocación de prótesis provisionales de forma inmediata a la realización de la cirugía.
  • Colocación de la prótesis definitiva tras un periodo de cicatrización que suele oscilar entre los tres y los seis meses.

Finalizada esta cirugía, los beneficios para el paciente que busca una rehabilitación integral son la restauración funcional inmediata, unos resultados estéticos que recuperan la sonrisa, el tratamiento integral en una sola sesión, durabilidad y estabilidad y una notable mejora de la confianza y autoestima del paciente.

Sin duda, un tratamiento de cirugía oral integral es una de las mejores soluciones dentales que la odontología puede ofrecer a sus pacientes: una sola sesión que da como resultado un tratamiento completo.

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